En Venezuela la fuga de talentos crece a ritmo galopante, mientras que las empresas ven impotentes cómo sus mejores profesionales y personal calificado prefieren probar suerte en otros países, muchas veces sin una oferta laboral firme.
La inflación (proyecciones de Bank of America indican que cerrará este año por encima de 170%), unida a la inseguridad y la falta de oportunidades, son los principales factores que impulsan la migración de talento venezolano.